México, D.F a 28 de abril 2009.- Otro Aguila Blanca que levanta el vuelo hacía el creador, vive la imagen de este luchador incansable sobre los hombros de la gran tribuna guinda en CU, aquel jugador número 12 que con ambas manos levantando el índice en señal de triunfo dejaba el Estadio de CU después de que las Aguilas Blancas derrotaban a las Aguilas Reales, juego en que entró de relevo para tranquilizar la ofensiva guinda y acabar el partido.
A partir de ahí una vida dedicada al deporte y en especial a las Aguilas Blancas.
Su corazón Guinda quedó demostrado en aquella afrenta de las “autoridades” del IPN que decidieron a espaldas del Doctor Licea y la tribuna guinda y en secreto fraguaron la desaparición de nuestro equipo, inmediatamente todos reaccionamos a defender a nuestros jugadores y nuestros colores, encabezando entre otros este movimiento David Marino fue pieza fundamental en que los autoridades echaran para atrás su decisión.
Hoy termina su lucha contra un mal que le aquejó los últimos años y al que él valiente enfrentó,
Descansa David que el legado que dejaste en los campos de Santo Tomas siempre te tendrá presente en los que amamos a nuestro equipo.
David Marino
Cada estudiante y egresado del Instituto Politécnico Nacional ha forjado su propia historia, pero hay un pequeño ingrediente extra cuando se ha participado en un equipo de football americano del propio IPN, de cualquier categoría, sin importar el número de temporadas ni el éxito o el fracaso en la práctica de este deporte. Sin duda esta etapa de la vida es y debe ser inolvidable para cada uno de ellos.

Así, existen historias que se escriben como oficiales, historias que prevalecen a través de la tradición oral, e historias que se pierden en el olvido, por el simple hecho de quedarse callado o pensar que a nadie le importa nuestra propia historia.
David Marino López, estudiante, jugador y egresado Politécnico, Ingeniero Textil de la Escuela Superior de Ingeniera Textil, obtuvo un Diplomado en Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable.
Jugó en 1971 con el equipo de Cheyennes y fue nombrado Novato del Año.
En 1972 ingresó al equipo de Águilas Blancas y se queda en éste hasta 1976. En 1974 es lesionado y no le cuenta la elegibilidad.
Participó en los clásicos de 1971, 1972, 1973, 1975 y 1976, de los cuales gana 3 y pierde 2.

De los dos clásicos que se jugaron en el estadio Azteca en 1972 y 1973, participó en el primero.
Es miembro fundador de la Fraternidad de Ex jugadores de Águilas Blancas desde 1976, y recibió en dos ocasiones la presea el Águila de Plata por la ayuda laboral proporcionada a varios jugadores del equipo.
