El Mundo del Ovoide

Por C.P. Jesús A. Mendoza


7 de Mayo 2008

UN SENTIDO HOMENAJE AL COACH CLEMENTE CARMONA.

La semana pasada recibí una lamentable noticia que me afectó profundamente, el deceso del ex-jugador y entrenador del Instituto Politécnico Nacional, Clemente Carmona.

Con orgullo puedo decir que tuve la fortuna de conocer profundamente al coach Clemente Carmona, quien fue un triunfador como jugador y entrenador por mas de 30 años en el ovoide guinda y blanco, primeramente como jugador, siendo fundador de las Aguilas Blancas, desempeñándose como brillante liniero ofensivo, siendo pieza fundamental del primer campeonato nacional que obtuvieron los volátiles de Santo Tomás en 1973, al derrotar en la gran final a las Aguilas Reales UNAM.

Al terminar su elegibilidad como jugador, Carmona inició una nueva etapa como entrenador y sería esta etapa la que le permitiría trascender de manera positiva e importante en varias generaciones de jugadores que defendieron la causa del ovoide del IPN.

Por mas de 20 años Carmona se desempeñó como asistente ofensivo y defensivo del equipo de liga mayor de las Aguilas Blancas, llegando a ser coordinador defensivo de la marea guinda en su última etapa dentro de este equipo, pero a pesar de contar con estos importantes cargos con la marea guinda, lo que marcó una diferencia en la labor del coach Clemente fue que a la par de sus obligaciones como entrenador de liga mayor, siempre trabajó con las categorías infantiles y juveniles de las Aguilas Blancas.

El coach Clemente siempre señaló que su mayor satisfacción como entrenador de football, no fueron los triunfos o campeonatos que logró con los equipos de liga mayor, si no que fue el enseñar este gran deporte en la parte técnica y transmitir los valores formativos que tiene el football a todas las generaciones de niños con que las que tuvo la oportunidad de interactuar.

Junto con los coaches Hugo Latisnere y Carlos López, formo aquella gran generación conocida como “la maquinita”, donde militaban jugadores como José Angel Cu Tinoco y Enrique Zarate y años mas tarde el coach Carmona también fue uno de los mentores de la generación que diera grandes jugadores a las Aguilas Blancas como Eduardo Núñez Cabrera o Diego Rodríguez.

Mas adelante el coach Carmona recibió la oportunidad de ser el entrenador en jefe de los Pieles Rojas IPN de liga mayor, y en el ámbito deportivo consiguió su mayor éxito cuando llevó a la tribu del IPN a conseguir el campeonato de la Conferencia Nacional en 1993 derrotando a las Panteras Negras UAM en series extras.

Lamentablemente los problemas de salud empezaron a mermar al coach Carmona en los últimos años y lamentablemente la semana pasada el cáncer acabó con la vida de un gran entrenador de football, un gran mentor de los emparrillados, pero sobre todo de una gran persona.

Estoy conciente de que la mayoría de ustedes no tuvieron la fortuna de conocer al coach Carmona, pero todas aquellas personas que en alguna ocasión han practicado este gran deporte han tenido en sus entrenadores a figuras que han influido de manera importante en su formación y desarrollo como personas, por que son los entrenadores, los que no solamente nos enseñaron a jugar football si no que también nos trasmitieron valores muy importantes y nos ayudaron a ser mejores ciudadanos.

El coach Carmona es solo un ejemplo de los miles de entrenadores que en todo el territorio nacional han sido una gran influencia para todos los jugadores, por que estoy seguro de que en cada equipo de football existen varios entrenadores, como el coach Carmona, que han marcado una diferencia positiva en miles de jóvenes y este pequeño homenaje también es para todos esos entrenadores de football que han dejado una huella importante en sus distintos equipos.

Hace tres años cuando termine de escribir mi libro “Gloria Naranja en Pasadena”, que relata la temporada 2004 de los Texas Longhorns, en la sección de agradecimientos dediqué un par de líneas al Coach Clemente Carmona, que a continuación me permito transcribir:

“No puedo olvidar a mi coach Clemente Carmona, para mi el mejor coach de México, que me enseñó a jugar este deporte y con el que disfruté al máximo la práctica del fútbol americano”